Alejandro O. de Leon Soto

º º º º º N A V A J A S º º º º º

Si al saludarte hay sonrojos

haciendo mío lo indecible

veo correr una lágrima en tus ojos

bajo la máscara de tu rostro indefinible.


Es muy cruel tu indiferencia

 huracán murmurante es tu desprecio

lo noto y es tanta mi impaciencia

que yo la calló... pero no mi corazón necio.


No puedo negar que te adoro con locura

y que sin ti mi existencia esta sellada,

o le devuelves a mi alma la cordura

o mi estancia en esta vida está acabada.


Y tus palabras.....¡son navajas!

que hieren con fatal exactitud,

¡ayúdame! que si tus brazos son mortaja

no salpique mi sangre.....¡el ataúd!.-