Guillermo Sánchez

Juicio.

¿En dónde puedo desenvainar
las tormentas que nublan mi vista
sin acabar cortándome el juicio?

Átenme.
Tan fuerte que no pueda
ni recorrer ni desandar las
memorias.

Frío.
Tengo mucho de el.
Me resquebrajo y 
hago añicos.
Sed.
Sin poder tragar mi
pesada vesania ni una gota
de vehemencia.

¡Quiero huir!
Mi silueta replica
que debo soltarme,
pero ya estoy tan cómodo
subiendo milimétricamente
a donde caen los truenos.

Se enrolla eléctricamente
en mi juicio y me eleva
acercándome su filo
a la lengua.
Ya no puedo gritar y
ya no sé si quiero subir.

¡Sálvame de mi!
Corta mi verdugo.
Se mi funda.
y no me dejes
escapar...
No me dejes...
no mde dejlesw...
no me...
no...
...