Eduardo Mauricio

TU FELICIDAD ARTIFICIAL

Estabas allí, mirando a la nada

Como quien mira a la incógnita nacer…

Solo yo, llegue a ver lo que pedía tu mirada

Eso que no puedo darte y que la gente no debe saber.

 

Fue en aquella noche, muy ajena a mi vida

Esa noche que tu corazón no olvida…

Tú reías amor, reías y llorabas al mar

Y es que te diste cuenta que no sabias amar.

 

De él, que te dio su amor artificial,

Confiaste tu corazón rebelde, y no era de fiar.

 

Culpa no llevas, pues el corto la rosa neonata,

Te invento un camino de flores raras,

Te conto los secretos del mundo, eso fue fatal!!!

Y como quien entrega todo y nada, lo amas.

 

Te sonrió la vida, amor puro le diste

Y el cómplice del engaño y la muerte-

Arrebato tu sonrisa y tus besos de luna.

 

Eso y más, esa noche serena perdiste

Y el como tirano representante

Busco en tu alma la ilusión para dañarte.

 

Y ahora tras muchas primaveras invernales,

Donde soñabas consumida por la tristeza,

He venido con el viento a disipar los males

He venido con la mañana a dar término tu fiereza.

 

No temas, no huyas, no he llegado tarde.

Aun hay fuego en tu corazón,

Porque juntos en el camino, es nuestra la tarde,

Y es justo darle a mi loco amor, toda la razón…

 

No he venido a venderte felicidad artificial,

He venido para abrigar tu invierno sentimental.