ALVARO J. MARQUEZ

A VECES LA VIDA...

"La vida me llegó a confundir/ y yo sin poderlo notar,/ me acostumbré tanto a reír/ que olvidé que también podía llorar".

A veces el tiempo se detiene

y de pronto a la mente se nos viene

un pensamiento que nos enjuicia

y siendo como somos, humanos,

quisiéramos que la vida tuviera manos

y nos brindara una caricia.

 

Buscamos a Dios y nos preguntamos dónde,

la conciencia, la sensatez se nos esconde

y es cualquier locura la que decimos.

Por alguna extraña razón

sentimos la necesidad de pedir perdón

sin saber si algo malo hicimos.

 

A veces nos sentimos pequeños, disminuidos,

prácticamente reducidos

al mismo nivel de nada...

Cosas tristes vienen a la memoria

y cuando creemos que va bien nuestra historia

resulta que está cambiada.

 

Y no es lo que hace poco creímos que sería

y ya no se parece a la hermosa fantasía

que una sonrisa alcanzaba a sacarnos.

Queremos hasta pelear con el destino

porque no encontramos el camino

para a nosotros mismos volver a encontrarnos.

 

A veces de tanto mirar al ayer

no nos damos cuenta de que hemos dejado de ser

lo que por ser tanto nos ufanamos.

Somos duros para dejarnos convencer

y más duros aún para reconocer

que nos equivocamos.

 

A veces queremos darnos golpes de pecho

y no hablamos del deber, sólo del derecho

y de todo aquello que nos es conveniente.

Aunque hayamos sido ayudados por otros,

nos concentramos a pensar sólo en nosotros

y deja de existir la gente.

 

A veces el tiempo se detiene

y ya no hay manera de que nos llene

todo lo que para llenarnos se prepara

y cuando sufrir mucho nos toca,

quisiéramos que la vida tuviera boca

y que con dulzura nos besara.

 

Pero ni nos acaricia ni nos besa

pero nos echa por delante la tristeza

como señal para que la interpretemos.

Nos deja su marca, muy clara su huella

como prueba de que no es culpa de ella

si nosotros nos perdemos.

 

A veces el tiempo se detiene entre mil soledades

y tapamos nuestros oídos a verdades

de las cuales también sale alguna mentira...

La vida me hace soñar despierto

y es cuando veo a cielo abierto

los ojos de Dios cuando nos mira.