magginela

El desaliento

Puedo sentirlo venir a mí; contento, riendo
Sabiendo que encontrará un lugar agradable donde hospedar
Se acomoda sobre mi regazo y descansa
Descansa en mi debilidad

Sorprendida lo miro y él me ignora
Sabe que no podré hacer nada contra él
Un suspiro de resignación brota en mi interior
Sin fuerzas para desterrarlo de mis entrañas

¿Y qué es? ¿Por qué me elige a mí?
No hay respuestas, solo silencio
Solía pensar que no era tan fuerte
Y ahora mi seguridad flaquea

No, no es él el más fuerte
Soy yo la que está débil
Puedo sentir el cansancio en mi mente, en mi alma
Quiero llorar, porque solo para eso tengo fuerzas aún

Y la gente me mira y se ríe de mí
Porque ve lo miserable que soy ahora
Que hasta el desaliento me ignora y descansa
Descansa en esa carencia de ganas de vivir

No es su culpa; es mía
He gastado mi vida y ya no queda más
Solo quedan los recuerdos de momentos más felices
Voces y palabras que ya no se escucharán más