Nassib A. A.

Tu Adiós

El infame de este amor

Hoy me inspira, como María,

Es una bella bendición

Que tiene dolor, ¡Ay que ironía!

 

El vino y el catre es lo que me queda

Los recuerdos y tu voz ya me dejan

Aquel discurso mecanizado en seda

O ese texto de payador que se aleja

 

Tu vestidura de planta rosácea 

Con hojas alternas me reseca

Mi cuerpo y alma lacerada

Ya se despiden de esa estepa

 

Tu voz por el tiempo entrecortada

Me dice: “Al vuelo del ángel, 

Mil aves con un muro se estrellan”

Y estas piernas, como  caballo en su tropel

 

La vida va lenta, pero estruendosa

Como tu arma, aquel  fuerte azadón,

Él, en trizas dejó este corazón

Y al alba, en delirio mí alma sosegada.