Irene..

Despedida.

Me atrae la muerte como un imán de destrucción.
La nada más perfecta porque su huída carece de retorno.

Cree que me enamoré de ella.
Porque el corazón le frecuenta la cercanía.

Por mi piel de huevo, cáscara fracturada de soledad.
Rota porcelana de poesía.

Tal vez la oscuridad tenga razón.
 Y las dos nos pertenecemos en la orientación de la perdición.

Cuando eso sucede y atiendo a sus argumentarios de dolor.

No veo nada, fallece el blanco de mis ojos.
Sólo oyentes a su espesa y ronca sangre.

Me deja sin voluntad de vida, y todo es marea negra.

Dos puntos fijos en la caída hipnotizada del vacío.
Donde habita la estrellada tristeza de su superficie cansada.

Al Infierno le gusta de vez en cuando dictarme espanto.
Porque sabe que no le juzgo agonía, ni le temo condena portando su voz.

Que poco femenina..
..en lugar de ornamentar floritura..

..del camino.

Amo estampar mi intestino..
..de esquina en esquina…

..locura.

Hablar con la boca llena de la inconveniencia manchante.

Limpiarme las fauces de la pasión..
..secándome las babas de la emoción..

..con la mano arremangada del sentimiento.

En lugar de utilizar la servilleta racional.

Pero que bruta eres sinceridad.

Mira que te gusta desnud-Arte el pensamiento..
..en  los palacios de la sociedad.

Si le hubiera hecho caso a Bernarda..

"Mantén las ventanas de la expresión..
..siempre entornadas..

A las penumbras de los silencios..
..encajes enlutados de sombras y ausencias.

Cerrándole el paso a la cegadora calidez de los días..

..con el cerrojo al alba de la despedida.