JUAN ROMERO SOTELO

ENAMORADOS DEL AMOR

ENAMORADOS DEL AMOR

 

El juvenil cutis sonrojado, demostraba el ocaso de un divino rostro

Cual estética figura de sensibilidad profunda

Su alma agónica, sumergida en el fango de sus sentimientos

Miraba al cielo buscando providencia

Encontrando únicamente, el resplandor del relámpago y el estruendo del rayo

Sus ojos dotados de clarísimo color

No podían traspasar aquellos cirros, que como muros

No lograban detener la vasta energía de un gigante

Fraguaban lentamente en esa mente confusa, sentimientos satánicos

Su piel ardía, sus labios temblaban, sus piernas flaquecían

El roce de otra piel hizo vagar sus sentimientos

Poco a poco fue perdiendo el control de sus vitales órganos

Transportada por bellícimos paraísos por un ser extraño en apariencia

Pero que había podido despertar en sí, su propio Dios y su lejano deseo

Pasaron las horas y aquellas dos almas, cuya belleza y placer

Los habían llevado al trono de la felicidad, en donde la gloria era un lugar

Una avecilla posó entre sus manos, despertando nuevamente sus instintos

Acariciaron al extraño plumaje y sus dedos se trenzaron bruscamente

Los labios quedaron a la mínima distancia y los párpados bajaron lentamente

Pero los párpados de la imaginación

Con el fuego de sus venas, abriéronse poco a poco

Aquel paraíso cuyas frutas simultáneamente bellas , caían al suelo

Y se oían como notas clarísimas de un piano

En ese instante, un amigo mas reconoció al amor

Y con clarísimas corrientes, se empezaron a oir las notas más armónicas

Cuya languidez, nos hacían recordar también

Nuestros instantes de felicidad