//www.poemas-del-alma.com/

angelab

“Ella”

 

<!-- /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 {size:612.0pt 792.0pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:36.0pt; mso-footer-margin:36.0pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} -->

Una flor que emerge del fango

en un barrio marginal:

pies descalzos,

ayunos,

coladas de café al mediodía,

misterios nocturnos,

laguna desbordada,

peces,

ahogados,

suicidas

abortos espontáneos,

escándalos filiales,

miseria materiales,

y ausencia de santuarios,

de mentiras

hipocresía

vanidades,

orgullo,

y traición.

Pero Jesús cuidaba

a los niños

y a la loca que corría

detrás de mocetones

para subir a sus espaldas

y estamparle un beso

en las mejillas

con aquellos labios

que se pegaban a la piel

de su muñeca

después de la epilepsia.

 

Cuando el trasplante,

en primavera,

allí quedaron las raíces,

brotaron raíces nuevas,

ramas

flores

frutos

y perfume,

mas no era su jardín.

Anduvo:

risa,

luz,

llanto,

anhelo,

espera,

dolor,

más…

 

El olor del fango,

del café,

de los besos de la loca,

de las flores silvestres

le acompañan en la almohada,

en el aseo matutino,

 

en el sol del mediodía,

en las noches de sus noches.

 

No hay enigmas,

sólo aristas y matices,

Ella es

lo que tú ves.