Albin Lainez

ladrido

.

 

sobre la noche cerrada

ladran perros

aúllan-rabían

gimen tras la presa

despavorida

entre llamas negras corren

desde sus lenguas

arde baba del infierno

 

inaudito terror

los oigo venir mientras

me gana el miedo

 

ajj escucho que rondan

batiendo colmillos en la densidad

aullidos que son salmo

de adoración a belcebú

y la luz cómplice palidece

ante la inminente celada

brillan ojos

tras esa puerta de madera

sardónicos danzan gnomos

Intuyo ritos

incomprensibles peligrosos

el pulpo de la locura

punza mis músculos

con tentáculos de seducción

 

contraigo

salto

sorpresa estoy brincando ahora

entre humeantes fluídos

y una voz macabra sentencia:

“tus pecados son lo trascendente”

 

Oh perros hijos amantes

revolquémos nuestro delirio

en sangre vírgen

luego de aplicar viles martirios

a beatas que no se defienden