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PEDRO Y ROSA

Sábado 4 a.m el día despuntaba gris y como todos los días los hombres del pueblo se disponen a comenzar su ardua labor como todo labriego su jornada empieza a esa hora pero este no es un día cualquiera,es el día de la cita a ciegas porque no se sabe lo que viene aunque algunos  intuyan lo que va a acontecer,Sus mujeres tristes preocupadas el corazón late aceleradamente y es que no es para menos las cosas no pintan bien.

Al salir de sus ranchos es inevitable no toparse con sus vecinos,que últimamente ya parecen como enemigos nadie se saluda,nadie se visita,sospechan unos de otros pues no se sabe quienes son los ojos que ven y los oídos que escuchan,nadie sabe quien es el fiel de doble W

Pedro que otrora había sido como un Líder nadie se le acercaba por temor y es que secretamente sabían que tenía la cruz en su frente.Rosa su mujer sabía que sus horas estaban contadas,un nudo en su garganta no la dejaría hablar en todo el día y su corazón desbocado al despedir a Pedro en la mañana le dijo"Cuidate porque en esta vida nadie te puede cuidar,Dios se olvidó de nosotros y mis manos son tan frágiles y mi corazón tan débil para cuidar de ti, de los muchachos"

Lo vio partir a través de la ventana y una lágrima rodó por su mejilla sabía que era la última vez que lo vería  ir al campo su corazón se lo decía.

Hizo mil planes para  escapar  ese día pero una y otra vez se repetía lo mismo que seria imposible el viento llevaba el murmullo,pensaba en sus hijos que sería de ellos? no había escapatoria y se encomendó a todos los santos sabiendo que sería inútil,la suerte estaba echada.

Las siguientes horas las dedico a limpiar su casa lavar la ropa y hacer la comida preparo su comida favorita y pensó porque nosotros? porque no podían vivir en paz como antes? El corazón seguía desbocado pensando en su Pedro.

Lo amaba,lo amó desde el primer momento que lo vio,fuerte,alegre cariñoso trabajador fueron novios desde los 14 años a escondidas luego se escaparían cuando ya los frutos de su amor no podían esconderse más,se juraron amor hasta más allá de la vida y ahora la vida quería arrebatárselo,Le dolió no abrazarlo y decirle cuanto lo amaba pero cuando llegara se lo diría y lo mucho que la había hecho feliz.

De vez en cuando se asomaba a la ventana y una tensa calma se respiraba en el ambiente y Pedro que no salía de su mente.