Abel Niquinga Ruiz

MUJER:

MUJER:

…me enredé en la hebra de tu destino

me extinguí en la profecía de la muralla

muy infinita en mis anhelos desterrados

que guarda mi suspiro en tu escarcela

sometido a la libertad de tus sentidos

 

incansable

combativa

insaciable

furiosa

 

me niego a morir por verte

porque

te quise como un manto de abrojos

como un leño de antaño exquisito

como la vida que nadie encuentra

por ser hecha a mi hechura canicular

 

maestresa del cielo soy indio macondo

arrabal del sueño popular en la gente común

rajeteado como un cristo social

 

ígnea voz de bezo altar

apenas respiras ahí me tienes

 

garabateo por las calles tu grito

arrebatado de los espejismos hostiles

buscado por el incienso de tu bálsamo

 

rebelde manzana de invierno

 

incandescente marchas con la utopía

esperanza de hierro que jamás renuncia

 

labras la lucha en el pueblo

al amanecer de mi barrio en que te quiero…

 

ay

en la hebra de tu destino me enredé

muy infinita en mis anhelos desterrados

sometido a la libertad de tus suspiros

me extinguí en la profecía de la muralla

que guarda en tu escarcela mis sentidos… vae victis, amén.

 

Víctor Abel Niquinga Ruiz.

2005-XI-04                17:16