JUAN ROMERO SOTELO

NO TENGO TEMA PARA HACER UNA POESIA

NO TENGO TEMA PARA HACER UNA POESIA

 

¡No tengo tema para hacer una poesía!

 

Y recorrí lugares…y recuerdos…y conciencias.

 

Ya fatigado me quedé dormido,

 

con el suave susurro de un mar ennoblecido.

 

Y me sentí como la piedra, que insensata,

 

aprendió a sufrir de amores.

 

Cuando una lágrima herida,

 

mojó sus periferias.

 

O cuando un maestro,

 

abandonó el ideal de sus ideales.

 

Para enseñar a sentir el alma del humano.

 

Y escudriñar en lo inhumano.

 

Para enseñar con sus mismos llantos de dolor y de tragedia.

 

También me sentí como el cantor que cuenta con el vulgo.

 

Para saber si sus timbres fueron bellos y ricos en ternuras,

 

bravuras, tesituras, ecos y texturas.

 

Y aún así dormido…sonreí.

 

No fue la sonrisa con pereza.

 

Si no el cansancio que sonríe al amor por el trabajo.

 

Es la añoranza de la meta consagrada y el entusiasmo que lo logra.

 

Es la armonía en la estructura del hule natural,

 

con su perfecta y sencilla resilencia,

 

aún compleja a la vista del humano.

 

Es el detalle del olor en plena entrega en un regio amanecer.

 

Es la recompensa en los pequeños lujos familiares.

 

¡En fín, no tengo tema para hacer una poesía!