Nadie

AdopciĆ³n infernal

El diablo me visitó en la madrugada;
las estrellas cobardes se ocultaron ante su presencia.
Me miró intensamente,
el silencio como invitado imprudente combinó con sus ojos negros,
esos que apagan la alegría del sol.
Se acercó lentamente, me ofreció su mano y... 
Ahora la memoria se espanta de las noches.