Paloma Ausente

Dormida....

 

Dormida...

Sobre mi pecho dormías
y mi corazón marcaba los instantes de tus sueños
y nos respirábamos y en la penumbra nos sabíamos
todo sin vernos
yo velé tus sueños princesa de ensueños
y ordené tus cabellos con paciencia de cigarra
tantas noches fue tu peso breve mi cobija
tu frágil candor protegí del frío,
con solo mi cuerpo te vestí de caricias
te vestí de alientos celestes
en el invierno de arrecidos ríos
cabalgó el jinete de la noche hasta el alba
entre aullidos felinos, graznidos y garzas,
en ocasiones
en silencio
del silencio
te erguías a veces
buscaban tus ojos mis ojos
y tu vos queda frágil exhalaba
un simple… te quiero, te quiero
te quiero mi alma.


Paloma Ausente