Angel drew rolfs

SIN SALIDAS



Vives atrapada en un laberinto que tu misma

construiste, divagando entre el perdón y la

indiferencia. Recolectando las lágrimas que cayeron

de tus ojos, y preguntándote ¿Por qué el cielo está

tan gris? Mientras que la blanca paloma revolotea a

tu alrededor, una serpiente maligna y siniestra se

enrosca en tu cabeza, y te muerde cada vez que

quieres pensar.


En algún lugar de ese basto cementerio que es tu

corazón, has enterrado la luz que vencerá todas tus

tinieblas, la cual tus miedos evitan desenterrar. Tanta

soledad hay en aquel ángel que has abandonado, que

ya ni el cielo contiene tanta tristeza, que ya ni el

viento sostiene su suspirar. Y al mirar al cielo

nocturno, no ves la luna sino un reloj que corre en

retroceso.


Tantas escaleras hacia su mundo, que se sostienen en

los aires de la esperanza, y a cada paso que das, es

una caricia hacia su alma. Y el tiempo se disuelve

como azúcar en el agua, y la vida acortándose como

sol al atardecer.


Mientas que te encuentras en la vorágine de tus

indecisiones, la puerta está al alcance de tus manos,

y el destino te está dando la llave para poder abrirla.


Habrás tocado el cielo con las manos, viviendo un

sueño de promesas e ilusiones. Y caminando descalza

por el desierto, te habrán picado escorpiones. Quizás

hayas conocido el jardín de la felicidad, y las espinas

de las rosas te abrieron heridas. Hoy no descifras el

crucigrama del perdón, hoy misma te encuentras… sin

salidas.