FIDEL HERNANDEZ

SE VA EL POETA…

 

“La poesía siempre vela

el alma inquieta del poeta”

F.H.J.


Hoy se va el poeta

murmurando algo por las esquinas de su habitación.

Salió el poeta

y quiso perderse en la inmensidad de su ciudad

lleno de sentimientos que eclipsaban la razón …

Decía que estaba ebrio de versos;

que las palabras –decía- le manaban del alma;

decía que podía hablar con la Luna…

¡Qué locura! , le respondían.

Decía que por las noches a las estrellas se iba.

¡Qué tontería!, le contestaban.

Decía que con el viento podía dialogar.

¡Qué barbaridad! ¡Está loco de atar!

¡Ha debido de perder la cordura ya!

 

Hoy se marcha el poeta.

-¡Pobre poeta!-

Pensaba que no tenía nada y en verdad, nada tenía.

Buscó un mundo donde podía encontrar algo

y encontró un mundo que lo tenía todo.

¡Qué felicidad!

Encontró muchísimas manos etéreas portando estelas,

halló palabras virtuales que le abrieron sus portales;

en un tiempo atemporal el aprendiz de poeta

aprendió a ser poeta.

 

 

Hoy se aleja el poeta.

Con lágrimas en el corazón -¡por qué no!-

se despide el poeta;

no le quedan palabras para decir adiós,

sólo, el llanto amargo de las despedidas

y el peso de una parte de su vida.

Se marcha el poeta

musicando una melodía que de su alma brota…

No quiere irse, pero debe irse;

no quiere abandonar, pero lo tiene que dejar.

Sabe que desde todos los rincones del planeta,

tal vez tenga que escuchar

un “¡No te vayas, poeta!”

y esas palabras se clavarán

como corona de espinas en su alma.

 

Hoy se tiene que ir el poeta.

pero su corazón lo deja en esa tierra

por otros poetas abonada,

por otros amigos poetas regada

con las más bellas letras

emanadas desde las mismas entrañas.

Se va el poeta, sin  equipaje,

cabizbajo sale de la que fuera su casa,

…mira hacia atrás,

observa la puerta,

y comprueba que, por alguna extraña razón,

la puerta no se cierra…

Y entonces,

una sonrisa se dibuja en su cara,

y sonríe el poeta,

y renace la esperanza

y sus pasos le alejan feliz dejando

esa puerta siempre abierta…

Con un gran abrazo rodea el ecuador

de la que fuera su tierra,

y aprieta contra su pecho al mundo más humano

y  funde su corazón con él

en esa triste despedida

que obliga a marchar al poeta,

a este poeta llamado...