Romanticologo

SUEÑOS

Mundo imaginario dónde esclarecen las ideas, dónde nacen metas, aspiraciones que se vuelven ciertas en un universo emulado por la mente. Una vida que vivimos dormidos;  en la que reímos, lloramos,  y dónde danzamos por el aire en un vuelo a la imaginación que nos brinda alas de plumaje blanco para navegar por el cielo de nuestras  fantasías.

 

Momentos que se presentan como quimeras, pero que  despiertan una aspiración a la realidad para abandonar ese seudónimo de fábula y transformarse en un propósito.

 

Un lugar dónde  se modela situaciones buscadas, y aparecen personajes inalcanzables, o vidas que reviven de manera increíble porque han abandonado su cuerpo que ahora yace bajo tierra. 

 

Este elemento denominado  “sueños” mantiene el alma conectada a aquellas aspiraciones que pretendemos alcanzar, miedos que intentamos alejar, y que de alguna manera muestra el futuro de un deseo  que puede convertirse en cierto, pero que en la mente está maquillado con un poco de utópica representación.

 

 Regala al alma aquella ilusión de tratar de conseguir esa subsistencia paralela formada en una base de momentos instalada en la percepción, para formarla en la realidad y vivir toda esa alegría que dormido encontró.