monique ele

Un sueño y dos imanes...

Partió 
en un viaje
sin retorno,

sólo de
soledad,
sólo de
polvo blanco,

líneas de
un guión
trágico

-aspiraciones
inconclusas-.

Dos días
muerto
y nadie
que lo notara,

nadie que
preguntara

¿en dónde
está Tesla,
la ciudad
perdida?

¿la humanidad
prescindirá
un día
del combustible?

¿cómo puedo
beber sin
emborracharme?

(todas respuestas
que él
tenía
y jamás
rehusaba).

Nadie que se
extrañara
de no verlo
jugar con los imanes
en su bolsillo;
su mayor tesoro:
la humanidad
a salvo
con imanes
que moverían
al mundo.

Sólo tenía
que realizar
su sueño.

La humanidad
a salvo,
"por los chicos"...

el mundo
que soñaba
dejarles.

Pero antes
el mundo
lo dejó a él...

solo-solo.

sobre-solo
sobre-dosis
sobre-nunca.

Sin imanes
que lo salvaran
a él
o al mundo.

Cuarenta y ocho
horas
solo,
y una vida.

Cuarenta y ocho
horas
y ningún sueño.

Partió
en un viaje
sin retorno...

Por si algún otro
quisiera soñarlo,

dejó un sueño...


un sueño

y dos imanes.
.