gaston campano

casa de los abuelos.

Voy llegando a la casa

de mis queridos abuelos

una reja muy alta,

con unas puntas de fierro

que parecen enterrarse

por la ausencia que les tengo.

Una terraza baja

con un techo color oliva,

tiene una entrada ancha

para que pase la vida.

En una cocina clara,

con una puerta vencida,

de tanto entrar y salir.

La abuela tiene su templo

con su exquisita comida

comino, ajo, romero

olores que conocía,

desde mi existencia pequeña,

cuando con ellos vivía.

Te miro y reconozco

por tantos años vividos.

¡cómo haz cambiado ahora,

muy lenta en tu caminar,

encorvada en tu trajín

haz acumulado años

como flores el jardín.

Si bién tu cuerpo recuerda

el paso en esta vida

no refleja los conocimientos

adquiridos en tu memoria.

Como un libro guardando

tantas cosas para la historia.

Los hijos que ya se fueron

que trajiste a la vida,

cuantas alegrías dieron

en esos pequeños años.

Ya con terno y corbata

con un título en la mano

te hicieron caer gotas

de tus verdes ojos cansados.

Hoy te encuentras sola,

en tu casa solitaria,

de vez en cuando te ven

los nietos el fin de semana.

y.....recuperaras fuerzas,

para seguir el la ruta

de este camino largo.

Teniendo como la meta

un poco más de cansancio.