PETALOS DE NOCHE

No quedan silencios... No los quedan...





Sí tan sólo se pudiera detener el tiempo, o masticarlo hasta borrar la vida, y en manchones quitarle las palancas para que; la vida quede desnuda y el destino se refugie en las entonaciones de canciones ausentes. Muertas por el enigma del amor, tan sólo muertas... 


 

 

No queda la voz,
no quedan palabras,

ni el cielo amargo
en la copa de vinagre,

no quedan puertas
para dejar que te vayas,

sí de la luz
el ocaso
te lleva
en la muerte,

y en la noche
la vida se muere... 

-Anochece-
En el cuarto
papeles
se desdoblan
para seguirte
y en lágrimas
exiliarte,

¡Donde queda la voz!
en el sabor
de la amargura,
acido en tus labios,

entre segundos,
la botella contiene
el mar, en tu boca salada,

sobre el asedio de la culpa,
no quedan silencios,
para abrazarte de nuevo,

y perdonar tus palabras...

No quedan relojes,
-no los quedan-
para quitarle el tiempo al destino,
y cruzar los cabellos del ciclo,
para apretarte al ocaso
siendo algo más que muerte...

...........


...Los ayeres me saben a nostalgia,


me sabes a recuerdo, polvo, cenizas y nada...

El presente me sabe a olvido,


me sabes a hojas arrugadas, el libro abierto...

Los futuros me saben a hojas blancas,

me sabes a páginas desgarradas, el libro cerrado...


En silencio los ángeles del cuento,

caen y al pavimento son lodo -posas- 
y lágrimas secas,

sirviendo de vida

y muerte en raíces
de sueños malditos por el destino...

Me sabes a poema, y dentro de una carta al mar,
me sabes a pérdida, y en alma a dolor,
y en el pecho, un silencio, un maldito corazón...




Joel Parra, el nombre no importa, ni siquiera el tilde de mi lengua...
(09 de Marzo y aún no es Otoño para anclarte al mar)
De la ciudad Gris, aunque no sepas de que color es, es siempre gris...
(Para Gretel)