Dirtsa

Se quiebra el mar, cuando el invierno lo arropa.

Y va recorriendo el frío en  lo más profundo del océano.

 

 

Como quisiera no sentir el quebrar de cada ola, que va perdiendo sus

 

fuerzas, al ser atrapada por este frío invierno.

 

 

 Recorro nuevamente en el tiempo, cuando nuestro amor nació en

 

primavera; alimentándose de los calidos días del ardiente verano.

 

 

 

 Deshojándose  lentamente, con la brisa que en cada alba,  disminuía

 

sus calidos  deseos,  para convertirse en lluvias y brisas de otoño.

 

 

 

Y en nostalgias, dar paso al frió y triste invierno.

 

 

 

 Nubes grises aparecieron y rompieron todos mis anhelos, y no hiciste

 

nada para detener el hielo quebrado del invierno; cuando en sus

 

oscuras noches  me envolvía, la soledad de tus silencios.

 

 

 

Dejaste morir los intensos momentos, que vivimos  entre distancias;

 

mientras en noches calidas y serenas, nos perdíamos como ola en la

 

arena.

 

 

 

 No bastaron tus canciones, que un día callaron la tristeza en mis

 

prosas, dejándome la herida abierta, aun sangrando  por tu

 

indiferencia.

 

 

 Ahora estoy igual  que ayer,  sintiendo como  se quiebra el mar,

 

cuando el invierno lo arropa.