Frank Carlos

Insomnio

Te has ensimismado en ti misma

 devoras cientos y cientos de kilómetros

en  tu paso arrollador

la vigilia se afianza

como el sudor en mi espalda.

De mirarte se hastían mis astros

en tu oscuridad obscena

las culpas se agolpan

tras las ovejas

que la conciencia calcula sin cesar

y lucho con estentóreos espasmos de mis párpados

marchitos se asomarán al nuevo día.

Que llega, llega ya

y junto al sueño que me posee

sus ruidos estériles

y el tictac implacable que resuella

una canción en la que te desvaneces

con los primeros rayos de la aurora:

noche.