Mayruka

¿Peludito, mi amigo imaginario?

Aquella noche estaba sentada, me sentía como atrapa, realmente no pensaba en nada, solo estaba sentada sintiendo que el tiempo se escurría, poco a poco mi imaginación empezó a florecer, un pequeño hombrecito, no humano tenia un rostro, un cuerpo peludo, y se veía amigable se acerco a mi, no me asuste parecía conocerlo desde hace mucho tiempo…me dijo en una lengua extraña que raramente entendía: ¿no te acuerdas de mi?, termino de hablar y mi mente se transporto cuando yo era niña, era el quien no dejaba que el miedo salga de mi interior, fue el quien reprimió toda la aprensión en mi, recordé que aquella ves cuando papá me pego por primera ves por regar un poco de café en su pantalón que recién había comprado, yo pequeña de cuatro años, niña que no sabia de errores, niña que no se imaginaba que el mundo de un adulto se derrumbara por un poco de café, niña que trato de arreglar el pequeño problema y termino empeorándolo todo ,que salio herida en mas de una sola forma, esa fue la primera ves que peludito apareció, yo quería llorar, tenia mucho miedo de acercarme a papá, mi relación con papá cambio, me cohibía cuando hablaba con el no me gustaba sentirme así, y fue hay que peludito se acerco a mi y dijo: tranquila, los adultos a veces no saben lo que hacen, a veces se desquitan con uno por las cosas malas que les suceden, tranquila el no quiso lastimarte.

Con esto recordé un montón de cosas similares, y me puse a pensar que a partir de ese día no sentí la necesidad de llorar de sentir miedo, a partir de ese día fui diferente, diferente de cualquier otra niña de cuatro años, muy segura de mi, no le temía a nada me sentía increíble, y peludito siempre  a mi lado estaba, cuando cruzaba las calles, cuando salía al recreo, cuando comía, incluso cuando me bañaba, era mas que mi amigo, era mas que mi hermano, peludito lo era todo para mi.

 

Una mano tosca toco mi hombro y fue como que volví en el tiempo vi a mí alrededor y peludito ya no estaba regrese a ver a quien pertenecía aquella mano tosca y era Fabio, mi amigo de toda la vida: ¿y?, ¿que paso? ¿Estas bien? ¿Donde estabas? Regresaste en el tiempo?, sonreí y me levante.