nelida anderson parini

Secretos del Cafetal.

La molienda se venía,

entre negros nubarrones.

El aroma que esparcía,

inundaba los galpones.                   

 

Perfumes de serranías,

avivan los corazones,

repoblando de armonías,

los antiguos caserones.

 

Unas risas se escondían,

rodando por los rincones,

sonidos  que se escurrían,

como niños juguetones.

 

La molienda transcurría,

entre bromas y empujones.

El sustento aportaría,

al hogar de los peones.

 

Llegado el mediodía,

salieron los carretones.

El cafetal  los veía,

traspasando los portones.

 

Con su mirada perdida,

suspirando los matones,

en silente despedida,

contienen sus emociones.

 

Ya sus ramas florecidas,

granos rojos y pintones,

celebran agradecidas,

el cuido de los patrones.

 

En la bandola escondida,

la oruga teje ilusiones.

Con puntada preferida,

va tejiendo camisones.

 

Pronto estará dormida,

sobre nubes de algodones.

Para despertar vestida,

con ropajes tornasoles.

 

Mariposita nacida…

Con ropas multicolores,

en vuelo desprevenida,

libando va por las flores.

 

Mariposilla querida…

Intentando hallar amores,

con la ilusión desprendida,

liba por tiempos mejores.

 

 

De la faena cumplida,

el viento recoge olores.

Aromas sembrando vida,

fragancias hechas colores.

 

El campo los desperdiga,

generoso entre las flores.

Se asegura que su amiga,

cumpla sus sueños de amores.