Rafael Riofrio Tacuri

Hija de mi alma


Ayer estuviste en mis brazos

 

Hoy mi corazón te reclama

 

Querida e inteligente hija

 

Eres para mi perla preciosa

 

Eres elixir para mi espíritu

 

Tus ojos rosal de jardín

 

Irradian en la obscura ausencia

 

De tus soliviantadas quehaceres

 

Impaciente tus brazos anhelo

 

Para festejar tus sueños… hija mía