Me encanta la armonía de tu figura; presumo que también te enamora mi dulce locura.
Me cautiva la miel de tu ternura, y le pido a tu amor que destierre para siempre mi amargura.
Quiero colmar mi alma con la calidez de tu cariño, perderme en la paz de tu abrazo y en la luz de tu mirada, hasta que tu cielo de ventura se dibuje sobre mi piel y tu amor haga de mi vida el más hermoso de los destinos.