marcquez

A la que vos sabéis (primera de cinco décimas)

A la que vos sabéis

de una tarde sin dormir que la pensé

 

 

I

Soñar con los ojos abiertos,

partir a infinito que ignoro:

Un sol en el alto de un cielo,

un viento en caricia del polvo;

el polvo soy yo que te quiero,

el viento es tu afán de mí ignoto,

el sol será dios o un deseo

igual de insondable que el otro;

atisbo en conciencia de yerro

en alma con paso de plomo;

y tú que no sabes que muero

y yo que muriendo de a poco

sobre este infinito que advierto

en tinta y papel ahora roto.

 

Marco Quezada