yudimarf

Ocaso

 

Fuiste el sol que iluminaba mi vida

me dejaste solo el recuerdo de tu resplandor

fuiste un rayito de felicidad y alegría

en la gran oscuridad de mi melancolía

fuiste una dosis de ilusión y de amor

en mi perenne enfermedad y agonía

 

Me quedaron tus palabras, tus risas, tus sueños

la fuerza de tu amor, el sonido de tu silencio

también me quedaron, preguntas sin respuestas

promesas incumplidas, incertidumbre manifiesta

la ilusión de una promesa y de la felicidad propuesta

la soledad temida, el dolor y la tristeza

 

Aún así, sigo creyendo, en la hermosura de la vida

en la dulzura de tus palabras, en tu voz que estremecía

en las promesas pospuestas, en tus frases ya vacías

en el palacio añorado donde la felicidad es de dos

en el jardín lleno de flores y en la voluntad de Dios

 

 

Yudimar