Isaac Amenemope

AL COMIENZO

Al comienzo

Cuando el vuelo cambio su curso

Se tiñeron de gotas púrpuras la verdad

Sobre la luz que marcaba el tiempo

Fui despejando decisiones.

Y concluí que solo el prisma

de la centrifuga tierra

llama entre sus melodías

la cavidad humana del viento,

a adormecer el espacio,

lo hace letargo sobre el día

y juvenil entre la noche.

Sin pasar menos de un año luz

Despertamos lleno de desilusiones

Entregando el alma al amor

Desperdiciando minutos

Que servirían para navegar al espacio

Si sucumbiendo ante el Maestro

Amo y señor,

Cábala del recuerdo.

Ardío de memoria,

Capitán de nuestro barco,

Alegría sin corazón

y marcador de nuestros pasos,

Colocaría las vertientes

Ante los pies del sentimiento

Colocando la señal que marca la distancia

Entre la imaginación de los sueños

Intercambiando la identidad

Del pulso por secuaces sueños

Que son cómplices del despertar