Pablo Diaz

Le suena el dolor.

Se avecina a mis oídos, el

llanto de una guitarra en la

 quietud de la noche…

 expresando el lamento de

 un corazón solitario que

 anda partido en

 pedazos…sintiéndose

  abandonado.

 

Desde las cuerdas sonoras,

 de la afligida lira, está

 lloviendo sonidos…

 desfogando al corazón de

 aquellas cuitas de amor que

 ya no puede aguantar.

 

¡Qué sonido, el del dolor!...a

 pesar de ser furtivo, tiene

 un amargo sabor que le

 nubla la mirada, que le hace

 llover del alma gotas de

 melancolía y desentraña

 pasiones que se resiste a que

 mueran.

 

Canta corazón partido,

hazle saber de tus

 penas...dile que en ti no ha

 olvido, que sólo espera que

 vuelva.

 

PABEDIZ…