Manuel Palacios

El recoge latas.

En este mundo perverso,

de una sociedad tan falsa,

donde lo positivo es inverso,

va el viejo recoge latas.

Su futuro fue incierto,

con obstáculos en su camino,

en su vida tan ingrata,

en ese mundo tan dañino,

pero allí se forjó su destino,

al no prodigar amor y respeto,

al mundo que lo rodeó,

sin respetar a Dios.

Todo lo derrochó,

 en sus largas caminatas,

que su vida concluyó,

en un viejo recoge latas.

 

 

Por: Manuel Palacios