ALVARO J. MARQUEZ

AQUELLOS BESOS...

\"El sonido de un beso no es más fuerte que el de un cañón, pero su eco dura mucho más tiempo\".

 

Aquellos besos que emocionados nos dimos

prueban que nuestros errores los perdonamos,

son la verdad de tantas cosas que nos dijimos

y la pasión de esos momentos que no olvidamos.

 

Aquellos besos que nos dimos con muchas ansias

son de un cariño incondicional, de un amor ciego

que pudieron ponerle algún atajo a las distancias

quemándonos ambos en el más ardiente fuego.

 

Fueron besos dados con una gran desesperación

y sin tener ningún miedo a lo que será el futuro,

dejando en ti y en mí una muy dulce sensación

de que el nuestro es sin duda, un amor muy puro.

 

Aquellos besos divinos que me diste y que te di

guardaban permisos y prohibiciones para nosotros,

mi boca que te busca tan sólo permitida para ti

y tu boca que tanto busco yo, prohibida para otros.

 

Aquellos besos que siempre a los dos nos desvisten

han llegado hasta a ser celestiales, quién lo dijera...

porque en realidad sólo los dioses si es que existen

tendrían el poder bendito de besar de esa manera.

 

Con aquellos besos que nos dimos soñábamos,

pero los nuestros eran sueños reales, muy ciertos

y lo sentimos tanto en los besos que nos dábamos

que decidimos desde esa noche soñarlos despiertos.

 

Gracias a esos besos hemos sido lo que hemos sido,

los más atrevidos, dementes y arriesgados amantes,

por eso, por más que lo pienso, no he comprendido

por qué diablos tú y yo nunca nos besamos antes.