Ever Noriega

Mi amor por ti

Ayer igual que antier

como en la semana pasada

mis sentimientos pegue en todo

lo que a mi alcance estaba.

 

Pero cuando tú me hablas

la emoción me asciende

que circulando por mis venas

la felicidad me emprende.

 

Pues este amor de loco

me impele para buscarte

y me atisba de gallardía

cuando locuras grandes

 

Ve que el amor perfecto

es frágil como las flores

es fuerte como el torrente

y duro ante los ciclones

 

Si a ellos tu les has visto

que con indicios te han dicho tonta

que me dejes y te concentres

pues ellos no lo soportan.

 

Y no es por evanecer

pues cuando tu familia me ha hablado

que prefieren un feo responsable

y no un guapo aprovechado.

 

Y porque fingir que estoy cuerdo

cuando estoy totalmente loco

¿porque me enseñaste a ser loco

y ahora me quieren cuerdo?

 

Pero es que el amor que siento

tú me lo contagiaste

y hoy te lanzo la culpa

de no dejarlo un instante.

 

Y como izar los cometas

así se eleva mi anhelo

de querer tenerte un momento

de añorar tenerte por siempre.

 

Pero es nuestro amor solemne

la dulce ficción vivida

la beldad dormida en el pecho

y hasta la pena en la locura hecha.

 

Pues entre la ficción y lo loco

preferimos la dulce vida

ya que eso apaga la pena

que sentimos por la locura

 

¿Cuál será nuestro caso?

pues por allí hay quien dice

que el amor es locura en sabios

y es sabiduría en locos.

 

Y aunque somos un dúo loco

tenemos sabiduría

la sabiduría loca

que cegó al amor para siempre

 

después que concluyendo el juego

cuando tras los verdes rosales

la locura agito los tallos

que hirió los ojos normales.

 

Por eso el amor es ciego

y la locura siempre acompaña,

es por eso que amamos tanto

y las locuras siempre nos bañan.

 

Y terrible es la tortura

al no gritarte “te amo”

o al comportarme maduro

al estar ante tanta gente.

 

Cuando la hora establecida

es la menos respetada

y la puerta que la cierran

es la que siempre es burlada.

 

Pues yo te di el significado

que una rosa contempla

y al rosarla con tus labios

mi gran denuedo apacientas.

 

Por  ti aprendí a trasnocharme

y a abrir puerta con cerrojos,

o a mentir muy amablemente

usando como arma mis ojos.

 

Te eres la sazón de mi pecho

nuestra historia el ajedrez de mi vida

por ti como alfil me la juego

en un movimiento suicida.

 

Y si yo fuere ese trofeo

al que en cartas audaz triunfaría

pues la partida tu ganarías

con la majestual  flor corrida

 

tu habitas en mis pensamientos

de mi ser eres la razón,

te escribo mi pago grato

pues tu calmas mi pasión.

 

Te cuento que ocupas tanto

lugar en mi corazón,

y eres el centro bello

del símbolo del amor.

 

Tu eres la excusa ufana

que causa mi palpitación

porque tú y solo tú eres

eres mi loco corazón.

 

Las palabras que yo te parlo

son siempre el correlativo,

pues participan en expresiones

mis cinco benditos sentidos.

 

Cupido con arco y flecha

gran renombre dio a Grecia

y en el blanco da al primero

que este en cualquier diligencia.

 

(Bueno) Decirte poco hago

             con escribirte estos textos

             incluyendo alguna experiencia

             de nuestro amor sin pretextos.