Tula

Señoras sin nombre

Subo por la espiral
que me lleva hasta el centro
de una verdad perdida,
a los óleos de damas
que nunca lo fueron.
Su abismo es como tantos
y en sus simas
habitan sus desesperanzas; 
pero las rocas son más fuertes
y el camino de la bondad
tal vez algún día
le abrirá sus puertas.