MIRIAM RINCON U.

LA POSADA EL ENCANTO

Al   llegar a La Posada

te saluda el Unicornio,

con un halo majestuoso

ancestral, mitológico,

con sus patas levantadas

en señal de bienvenida

acoge a los visitantes,

susurrándoles  muy quedo

apréstate a disfrutar.

 

Aquí manda el resplandor

todo se vuelve arco iris,

con pocos rayos de sol

cuando baja la neblina,

se oculta la montaña

sin llegar a la rutina.

 

Hermosos amaneceres

complacientes medios días,

el viento silba alegría

en fríos atardeceres,

al anochecer señores

las colinas se convierten,

en magníficos pesebres.

 

Tranquilidad, armonía,

atención inigualable

se siente tan saludable

disfrutar esta estadía,

que hasta sentir los insectos

nos provoca alegría

sus sonidos son perfectos.

 

Si hablamos del personal

la excepción sería chocante,

ninguno es arrogante

prestamente servicial,

amorosos y atentos

nos hacen sentir contentos

sin ser tan reverencial.

 

Gracias le doy a Dios

por señalarme el camino,

nunca diré un adiós

a La Posada El Encanto,

será sólo un hasta luego

colmarás mi pensamiento

al volver a mi destino.

 

 

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MIRIAM RINCÓN U.