Higorca

VIÑEDOS

¡Oh ¡ viñedos de los campos manchegos.

Abigarradas cepas, recias, nudosas,

emergentes de rojas tierras.

Madre de dorados o morados frutos.

Transformados en ricos caldos.

Sabores que impregnan el alma…

 

Me pierdo, camino entre ellos,

me pierdo entre tanto viñedo…

Sueño que tengo el dorado sabor en la boca

miro tus pámpanas verdes, rojas, enormes.

Firmes celadores del fruto exquisito,

cual madre que cuida, que mima a sus hijos,

luego, cuando se corta el fruto,

languidecen, mueren, se quedan inertes,

igual que la madre que pierde al hijo de repente.

 

Mientras, los hermosos racimos,

se transforman en caldo exquisito.

Un caldo rico, lleno de vida que…

ni al beberlo muere…

deleite del paladar más exigente.

 

Viñedos manchegos, abigarradas cepas,

de rica fruta preñadas…

mosto que llena la boca.

Deleite de paladares.

Placer inmenso que

para nada conoce moneda…

porque es igual para todos.

Para el rico o para el pobre.