monique ele

Un reloj en la arena...


Nada

como la tristeza

de saber

que te vas.



Nada como

adivinar

que tuvimos

un tiempo

en que el reloj

marcó sus pasos

sólo

para nosotros.



Que estuvimos

preguntándonos,

descubriéndonos,

escondiéndonos.



Con el miedo

de saber

que nos \"sabemos\"

y nos buscamos

los nombres

de nuestras almas.



Escapándonos

de las respuestas

correctas.