FIDEL HERNANDEZ

HASTA TI

Deprisa, corriendo, precipitadamente

he dejado caer mis palabras en tus labios,

mazmorra de oro para los sentimientos,

cárcel de plata para el amor.

De tu boca surgen mil requiebros

para mis mil  inquietas preguntas;

pero aflora de tu boca un húmedo beso

y  lentamente se me ahoga en mis adentros...

 

Es entonces, cuando clavo mis ojos en tus ojos,

dejo que la llama de la pasión

ilumine nuestra oscura habitación;

y entonces navego por tu mar pleno de anhelos

con  mi esquife “Amor” y sus dos remos;

y desembarco en el malecón de ése ansiado puerto

donde yo de tu amor vivo

y donde de amor en cada momento también muero…

 

Y acudo hasta ti, ya febril marinero y casi sin aliento,

porque hoy de tus caricias tengo hambruna

y también, hambre de tus besos.