jesus guzman

DOLOROSO EXISTIR

QUE soledad más constante es mi vida

qué necesidad de llegar a comprenderme

poner una palabra bonita en cada herida

dejar atrás aquellos días de fiebre

 

En la noche acumular pasos humillados

pisar en la tarde la tierra buena

alquilar los sueños que tengo cansados

tener esperanza como la luna llena

 

Para ver la línea del destino serena

volver a recordar el sabor de algunos besos

borrar el estatuto constante de la pena

florecer la virtud sencilla en los huesos

 

Ya se quebró el corazón de mi cuerpo

si ha de pasar el latido vencido

y en vano la ceniza de un simple intento

cuando la fe jamás había nacido.