Guillermo Sánchez

¿Quién entendería?



Quién entendería que ahora mis ojos

desayunan quimeras, al mis párpados
abrirse, masticar, cerrarse y tragar.

De día y noche
enfermo.

Cada vez pesa más la cruz a cargar.
Porque se agota a gotas mi sangre rota
que agonía solloza sin parar.

Rescátame
del cetrino infierno .

Y riego los augurios que sembré sobre
frías y rojas cenizas con la esperanza
de que un fénix vuelva a nacer.

Porque transido
me desvanezco.