Geovani

En el jardín secreto.

Miradas bajo un bello cielo azul lleno de tus sonrisas,

aves blancas y palomas a sus nidos subían,

vestida de blanco, hermosa doncella,

cielo oscurecido cada momento más, naciendo de el preciosas estrellas.

 

Luz del crepúsculo cayendo sobre las ramas de los abetos,

fundiéndonos en un inocente y tierno beso,

presos del amor, de la pasión, llenos de su fuego,

te amo princesa, abrazados en nuestro jardín secreto.

 

Enmudeciendo a cada momento el sol,

lentamente bajo el cielo oscurecido impregnado de nuestro amor,

bajo las nubes que lentamente pasan rezagadas,

perfume de rosas y tuyo envuelve nuestras almas.

 

Nuestro aliento, al besarnos la noche lo respira,

en los esplendores de tu sonrisa y tu belleza las rosas florecía,

rocío esparcido alrededor nuestro, vivido en nuestros sueños,

cayendo sobre las caricias que inundan tu cabello.

 

Gobiernan la noche tus hermosos ojos,

cada momento nace tu amor y tu ternura desde lo más hondo,

besos dulces como misteriosas mieles,

mientras el cielo azul poco a poco desaparece.

 

Caen las hojas amarillas del otoño,

caminos dorados, alfombra de oro,

cerca se escucha el mar agitado en la bahía,

hay en nuestro jardín manchas rojas y amarillas.

 

El sol se oculta sobre el horizonte,

se aleja, de ti se despide mientras llega la noche,

las estrellas sobre el mar reposan,

sombríos reflejos de ellas sobre las olas.

 

Una luciérnaga solitaria aparece y se posa sobre una hoja,

vuela hacia tus cabellos y se posa sobre ti silenciosa,

momentos románticos entre tus brazos,

vividos en nuestro jardín, a la orilla del río blanco.

 

El silbido de un tren se escucha muy lejano,

se lleva los últimos minutos que le quedan al verano,

se despide en su existencia ya perdida,

con los tallos de las rosas llenos de espinas.

 

Bésame aún más mi hermosa niña,

cúbreme con tus alas blancas de hermosa palomita,

cúbreme de tus deliciosos besos,

quiero sentir tu boca, tus labios tiernos.

 

“Deseo que me beses más de la que hay estrellas en el cielo, quiero sentirlos aún cuando esté en el más profundo sueño, quiero que mi alma en tus brazos esté perdida, lléname de ti, de tu esencia, de tu alegría, lléname de tu amor verdadero, en nuestro jardín hermoso, sólo tuyo y mio, nuestro rincón secreto, donde nuestro amor florece y convierte el otoño en primavera, donde tomo entre mis brazos tu belleza, donde nos damos más besos que en el cielo estrellas.”