Alejandrina

FEMICIDIO

En el silencio oscuro de este cuarto, 

que alguna vez fue templo 

de caricias y susurros,

de palabras enamoradas,

solo escucho los pasos del reloj,

cruel instrumento ...;

marca y remarca los  tiempos

del olvido y el espanto

Me mataste el abrazo ,

la sonrisa y el canto; 

ultrajaste mi beso provinciano. 

La armonía, como muñeca rota,

yace en la esquina de la ignominia 

amordazada , atada de pies y manos.

Nada me queda ya sobre la mesa;

la cesta de la fruta 

repleta esta de piedras… 

Ilusa de mí  aún espero  

un  sol brillante

que ponga a secar el llanto púrpura 

que se escurre por mis piernas.

un grito de libertad se desgrana en mi garganta… 

Y luego ......   la nada .

 

Alejandrina.