ivan semilla

MordiƩndome los labios de te quiero

Afuera está cayendo una ceniza

de fuego consumido por tus dudas

haciéndome la vida tan oscura

y presto a caminar por la cornisa.


Yo tengo el corazón al pie del llanto

mi alma se colmó de hiel tan pura

que estoy entumecido hasta los brazos

veneno de injusticia es mi amargura.


No sé porque de engaños tu me acusas

si yo no te engañé ni con mis ojos

de amor estuve ciego en tu hermosura

abrochadito a ti como el abrojo.


No quiero yo el perdón de no haber hecho,

de lo que nunca hice ni en un sueño,

acongojado estoy, aquí en mi lecho,

mordiéndome los labios de te quiero.