oscar campos

VASO DE LECHE

Una calle sin salida, como varias…

La  habitación tiene la luz de las estrellas,

La lluvia de invierno y el frio de las estaciones,

 Parece vivir una mujer casi sin nombre.

 

Todas las mañanas esa mujer, flor de algo,

de madera, de agua o  tierra, flor de carne,

 recibe, un encuentro ,un instante de amor,

un alimento diario, palabras sin contenido.

Ha perdido el dialogo de la mirada, y

la  sonrisa  más  miel que su alma.

 

Y, en un día de invierno, sin estrellas,

la habitación, la violencia  encendida.

Ella, desaparece entre cenizas y polvo…

 

Amada, estas en cada  latido de las cosas,

en cada minuto de vida libre,

en la  pasión de mujer y, olvido de ataduras,

mas allá del tiempo que se termina,

mas acá de cada fruto derramado por el amor.

 

Como espuma de  olas violentas

y huellas perdidas en la arena,

lo nuestro quedo atascado entre el olvido,

y el ego, miedos , incertidumbres clavadas.,

 

 

Espejo del pasado, historia de nuestra identidad,

Hay almas que parecen tener espejo de agua,

y miradas que tienen alma de agua,

y palabras  de carne  viva…

La belleza de tu cuerpo tiene  soledad del amor,

el espejo y, mil cuchillos en su puerta.

Tu belleza, sendero sin salida,

Instantes idos…flor agridulce,

Nuestra sangre ha perdido el calor,

ambos ya no somos los mismos,

tenderé mis manos cada día,

para recoger un pedazo de tu alma,

 quizás  ,algún día regreses sin cuerpo…

no podrás mirar tu belleza en mis ojos,

ni en el agua cristalina como espejo

que la muerte diaria ha empañado,

tu regresas …yo no estoy….