Carlos Alcaraz

No es la lluvia

 

 

Eras de roca,

yo de papel,

y nos fundimos esa vez.

- Alejandro Filio ("Después de ti")

 

I

 

Me abrazaste.

Así, como siempre debiste hacerlo.

Me abrigué de tu ternura,

me refugié en tu caricia,

y estuve a punto, te juro

estuve a punto

de acabar por destrozarnos.

Cómo te odio a veces…

¡pero ese instante te amé tanto!

¿Y me dices que lo olvide?

Mejor regresa el tiempo,

alcánzame la espalda

y muérdeme la oreja.

Mátame de a poco

y sin querer,

que yo amaría poder morirme,

haberme muerto

contigo

aquella vez.

 

 

II

 

 

Es la lluvia.

Debe ser la lluvia.

Me senté entre las huellas claras

de tus pies semidistantes,

con tu ayer en el abrigo

y tu silencio en la mirada.

Deberías estar aquí,

deberías acompañarme

 a no hacer nada.

Aquí,

aquí y ahora te quisiera. Te querría.

Ya te estaría queriendo…

¡Cómo quiero quererte!

No tienes que entenderlo.

Niégate. Abrázame. Entiérranos.

Juguemos a tocar alguna estrella,

algún final,

un argumento mutuo,

un espacio sin llenar,

alguna hora

que sea nuestra,

y sólo nuestra,

una cruz para los dos.

 

III

 

Propongo que callemos.

Que nos rindamos al silencio.

Hay que abrazar su libertad,

la nuestra.

No sabes, no sabrás,

no lo sabremos nunca.

No es la lluvia,

sólo sé que no es la lluvia.

Esta mentira mutua,

este deseo oculto

de querer querernos,

se rebela.

Y dibuja perspectivas

de siluetas ajenas

entre tus hombros

que se alejan,

y se alejan,

y se alejan.

A veces te odio.

Y lo sé,

no lo sabremos nunca,

pero a veces siento

que un día…

…que un día

lo entenderemos todo.

 

IV

 

Ya no tendrá importancia.

¿Y si ya te quiero?

¿Y si ya me quieres?

¿Y si el tiempo?

Sé que a veces me odias.

Aquí y ahora

me querrías.

me quisieras,

me matarías.

¿Cómo quieres quererme?

Te propongo:

quiéreme como quieras,

pero quiéreme.

Yo

te

quiero

para

mi,

y tú me quieres para ambos.

Ambos caeremos, lo sé,

y lo sé: no lo sabremos nunca.

Pero igual propongo que callemos,

que caigamos,

que nos queramos juntos,

como la lluvia y el frío,

el viento y la noche,

los pasos y la voz.

Mátame otra vez un poco,

por favor,

que amaría poder morirme

si fuera contigo,

si en este espacio vacío

fueras tú.

 

Carlos Alcaraz

14/10/11