marco augusto

Sin salida

 

Como no amarte ave dócil,

si aún en tu alto vuelo,

sigues perfumando mis días,

Voy desvariando por tus orillas,

como viento sin bridas,

y naufrago hondo,

en un mar llenos de espinas.

Surco el cielo de tus  ausencias,

desquiciado por una caricia,

y me preña la noche,

de soledad infinita.

Extraviado en un mar sin fronteras,

envuelto entre olas sin salidas,

buscando el oro del amor,

me encuentro entre caracoles muertos

y aguas sin vidas.

Voy dando tumbos,

dentro en un bosque seco,

porque perdí la armonía,

y deambulo como una ola perdida,

en la noche ardua y fría.