Mario Flores Abreu

Era aquel amor...

Era aquel amor tan sincero y puro
que al principio ni un beso hubo,
pues tan solo con una mirada bastaba
para decir lo que en el corazón habitaba,
y quizá solo el roce de las manos
para ellos sentirse plenamente amados,
era en verdad un amor tan sincero
que uno igual de puro no recuerdo.