Luis Antonio Osorio

LA PLAYA FUE NUESTRA...

La playa fue nuestra,
nuestras palabras
hicieron barcas en las olas
vigorosas naufragaron al horizonte
llevándose los susurros
proclamados de nuestro amor.
La playa fue nuestra,
la arena
se hizo lienzo a nuestras pisadas
quedando marcada
la historia de nuestras almas
efímera a la espuma de las olas.
La alegría del cielo se hizo notar
limpio y silencioso
mientras la leve brisa
sacudía diamantes de la arena
al celeste firmamento,
cual si fuésemos novios recién casados
nos abrían paso las olas
y hacía el mar algarabía
al ver nuestra miradas perderse
cual dos niños
totalmente enamorados,
en el filo de nuestras pupilas
se reflejaba pálidamente
el azul de un mar excitado
y allí condenados a ser proclamados
en nupcias ante el gran Poseidón
moríamos ambos
abrazados entre las voces de las sirenas
de frío y de amor
robándole espacio a las gaviotas
fuimos solo uno
como el sol
como Dios...