FIDEL HERNANDEZ

NOCTURNO MARINO

La  mar enamorada

se ha puesto un vestido

de seda verde esmeralda

de puntillas inmaculadas,

y volantes de olas ágatas…

¡Ay, mar enamorada!

 

Y la noche se ha colocado

con una gran delicadeza

un brillante broche dorado,

unos abalorios de plata

y vestido de cola larga…

¡Ay, noche enamorada!

 

Mientras, un poeta en la orilla

sueña ingrávido con un amor,

pasión enardecida,

sangre de sus entrañas

y corazón de sus palabras…

¡Ay,  alma enamorada!

 

¡La mar, la noche, este poeta!

Tan distantes entre ellos

y tan unidos en un sueño

en esta misma Tierra.